Hotel Duca Leopoldo
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Exteriores
Este hotel con encanto en la Toscana se encuentra en una construcción que fue levantada en el siglo XVIII siguiendo el típico estilo que el Gran Duque de la Toscana Leopold había impuesto en aquel entonces. La restauración de la propiedad ha dejado intacto el plan original de la construcción. Aún es posible admirar la torre, la habitación para el secado de tabaco y los anexos. Esta residencia antigua se convirtió en hotel para poder así dar a sus visitantes la posibilidad de disfrutar de la belleza de esta región que se encuentra cerca de Cortona, Montepulciano, Pienza, Siena y el Lago Trasimeno.
La maravillosa piscina se encuentra en medio de un hermoso parque, el cual resulta ideal para relajarse y disfrutar del sol toscano. Este hotel con encanto en la Toscana es ideal tanto para aquellas personas en su luna de miel como para aquellos que se encuentran en la región por negocios.
En el área hay una amplia variedad de actividades, como la práctica de golf en canchas de 9 o 18 hoyos, senderos para dar un paseo en bicicleta por todo el valle, un spa a sólo 15 km, las tiendas de ropa más reconocidas y excursiones por los alrededores para disfrutar de la belleza y la historia únicas de la región.
También hay a disposición de los huéspedes un aparcamiento privado dentro de las instalaciones de este hotel con encanto en la Toscana.
Interiores
Este hotel con encanto en la Toscana ofrece seis habitaciones, lo que hace que cada uno de sus huéspedes pueda recibir el servicio de más alta calidad y más personalizado. Las habitaciones han conservado el típico piso de ladrillos, las vigas de madera y el mobiliario realizado por artesanos toscanos. Algunas de las habitaciones dan al parque de la finca, otras brindan unas fabulosas vistas de 360º y otras disponen de una cálida chimenea.
Todas las habitaciones tienen aire acondicionado y cada una tiene su estilo propio. La combinación de colores, el mobiliario y las telas han sido exclusivamente seleccionadas para hacerlas únicas. También tienen television satélite, minibar, caja de seguridad y conexión Wi-Fi. Los cuartos de baño están equipados con ducha y jacuzzi.
Un abundante desayuno espera a los huéspedes cada mañana, que se encuentran con croissants, tortas caseras, pan y mermeladas, acompañados por un humeante y exquisito café italiano. El restaurante se encuentra en lo que antes habían sido los establos. Tiene un techo de ladrillos, una chimenea y unas amplias ventanas que permiten el ingreso de la luz natural y muestran unas preciosas vistas del parque, la piscina y el paisaje. En el verano, los platos también pueden disfrutarse al aire libre, incluso de noche. El menu incluye todas las típicas delicias toscanas, como pasta casera, bife Chianina, tortas y helados; y la lista de vinos podría decirse que es un regalo de los dioses, y que abarca todas las etiquetas de vinos italianos. Los sabores y el arte se mezclan gracias a las pinturas de Hub Boesten que cuelgan en los muros del salón.
En este hotel con encanto en la Toscana también se llevan a cabo degustaciones de aceite y de vino, clases de cocina a cargo de un chef profesional, veladas gastronómicas, entre otros eventos.